Teniendo en cuenta la escases de entradas de mi blog, sin contar las mias, que son ilimitadas. Creo que puedo aprovechar esto, para escribir todo lo que pienso en una forma mas directa. Como un diario intimo. Así que me abro, y quien de casualidad pase y tenga el privilegio de conocer mis historias, bien por él, lo felicito.
Bueno hoy fue un dia de lo más raro. Por qué? Porque hoy asistio a mi hogar, buena loca dejá de hacerte la propia jaja, (es que creo que así mantengo un cierto clima de...importancia?) Un chico, pongámosle...Santiago,(tiene cara de Santiago para mi) hace un tiempito que anda detrás mio, y yo ando detrás de el hace practicamente una ETERNIDAD. pero aprovechando que el no lo sabe, lo tengo esperando moviendome a un paso de glaciar, (lo tengo comiendo de la palma de mi mano), y al informarme que no podiamos salir porque disponiamos de poco tiempo, nos quedamos hablando, y por cierto, subio las escaleras, (sabes lo que quiere decir eso? que es algo "serio", hasta el dia de hoy, cada vez que vino a mi casa nos quedabamos en las escaleras y hoy se ve que se encontro con el valor en el camino y decidio subir...Saludo a mi mamá, y a mi sobrina. Despues de unos tantos halagos referidos a mi casa, su clima y su tamaño, etc. Nos sentamos en el comedor y hablamos, hasta que me pide con un cierto entusiasmo discimulado inutilmente, que le presente mi terraza, parece que tenemos un futuro arquitecto. y le advierto(tambien inutilmente) que ahi vive mi perro, Pepino, quien padecia de una enfermedad, creo que se llama vejez, espero. Y bueno, subimos y yo a medida que camino por la terraza empiezo a sentir una preocupacion, un miedo, un presentimiento de algo no muy bueno. Hasta que llegamos a donde estaba Pepino, esta parte es bastante dificil de explicar, tenia en la cabeza muchos pensamientos, el hecho de no poder creer que Santiago se encontrara en esta situacion conmigo, o incluso, en mi casa, y el miedo de encontrar el cuerpo de Pepino, nada mas que su cuerpo(sin alma, punto). Y bueno, si, no nos dimos cuenta al instante, por lo menos yo. Estoy más que segura que él sabia muy bien lo que habia ocurrido. Pepino habia muerto, y para hacerme sentir mejor el pobre tuvo que mentir, diciendo que le parecío ver un abrir y cerrar de ojos del perro. Lo cual me hizo sentir un poco mejor pero no duró mucho ese alivio. Bajamos las escaleras y Santiago le explica a mi madre la situacion de Pepino. Un clima bastante exquisito la verdad. Y bueno, le agregamos risas a la situacion para que el clima de velorio no fuera tan intenso. Despues de explicarle, nos indica que debe irse a una reunion en relacion con sus deberes teologicos. Y se marcha. Yo subo las escaleras con cara de enamorada y atontada a la vez, y bueno. Despues de un rato se confirmo la sospecha, Pepino habia muerto. Siento pena por Santiago, pero si no hubiese sido por el, seguiriamos pensando que Pepino está vivo, yo creo que fue una señal, una obra del destino. Y bueno, debio haberse ido a su casa sintiendose pésimo, pero hizo algo bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario